Orígenes: del Hospicio al Hospital de Viña del Mar (1878–1900)

El 21 de julio de 1878, apenas dos meses después de la creación de la Municipalidad de Viña del Mar, se inauguró el Hospicio de la ciudad en terrenos donados por don José Francisco Vergara, fundador de la comuna. Este hito marcó el inicio formal de la atención organizada de la salud y la asistencia social en una ciudad que comenzaba a consolidarse como centro urbano y balneario.

En septiembre de 1879, el Hospicio adquirió el carácter de Enfermería, con una dotación inicial de 24 camas. Este cambio representó un paso decisivo hacia la constitución del Hospital de Viña del Mar, aunque no exista una fecha precisa que marque oficialmente dicha transición. Desde sus primeros años, el establecimiento combinó funciones asistenciales, de acogida y de beneficencia, respondiendo a las necesidades de una población diversa, compuesta por trabajadores, familias migrantes y sectores vulnerables.

Durante este período inicial, el hospital fue también escenario de acontecimientos históricos de alcance nacional. En 1891, durante la Guerra Civil, el establecimiento atendió a numerosos soldados heridos en las batallas de Concón y Placilla. Los registros de pacientes conservados desde 1890 dan cuenta de esta labor humanitaria, consignando datos como el batallón de origen, el lugar de procedencia y las lesiones sufridas, constituyéndose hoy en valiosos documentos patrimoniales.

Crecimiento, crisis y profesionalización (1900–1933)

El terremoto de 1906 impactó severamente al Hospital de Viña del Mar, provocando daños estructurales y dejando numerosos asilados lesionados. En esta emergencia se distinguieron los médicos José Grossi, Daniel Carvallo y Félix Carrasco, quienes prestaron atención a los heridos en condiciones adversas. Como consecuencia del sismo, se hizo indispensable la construcción de nuevas salas, obras que fueron ejecutadas por el señor Errázuriz y concluidas en 1917, bajo la administración del señor Pretot.

Un hito relevante de este período fue la inauguración de la Maternidad, el 19 de enero de 1921, gracias a las donaciones de Federico Claude y del Almirante Simpson. Ese mismo año se tomó una decisión fundamental para el futuro del establecimiento: se determinó que uno de los administradores debía ser médico. En virtud de ello, el doctor Luis Figueroa Honorato asumió como subadministrador el 23 de junio de 1921 y, posteriormente, como Director el 28 de junio de 1925, convirtiéndose en el primer Director Médico del hospital.

La dirección médica significó un punto de inflexión en la gestión hospitalaria, alineando el desarrollo institucional con los avances científicos y técnicos de la medicina moderna. Bajo esta visión, el hospital comenzó a consolidarse como un espacio no solo asistencial, sino también formativo y científico.

En 1927, durante la dirección del doctor Juan Wilson, se realizó la primera Reunión Clínica, presidida por el profesor doctor Daniel García Guerrero y con la participación de destacados médicos de la época. Estas reuniones marcaron el inicio de una tradición académica que fortalecería la identidad científica del hospital. Dos años más tarde, en 1929, se inició la construcción de un edificio para la Asistencia Pública, cuando el establecimiento contaba ya con 349 camas, distribuidas entre el Hospicio y el Hospital.

El liderazgo del Dr. Gustavo Fricke y el nuevo hospital (1933–1954)

El 5 de abril de 1933 asumió la dirección del Hospital de Viña del Mar el doctor Gustavo Fricke, figura central en la historia de la institución. Nacido en 1897 y formado como pediatra, el Dr. Fricke combinó su vocación médica con una activa participación pública, desempeñándose además como alcalde de Viña del Mar en distintos períodos.

Desde el inicio de su gestión, el Dr. Fricke impulsó una profunda modernización del hospital, estableciendo normas de atención médico-social, promoviendo reuniones clínicas semanales y fomentando la formación continua del cuerpo médico. Asimismo, creó iniciativas innovadoras como la “Paz de la Tarde” en Limache, destinada a trasladar a los asilados mientras se proyectaba la construcción de un nuevo hospital.

El acelerado crecimiento urbano de Viña del Mar durante las décadas de 1930 y 1940 volvió insuficiente la capacidad del antiguo establecimiento. Pese a las resistencias y conflictos de intereses existentes, el liderazgo del Dr. Fricke, junto al apoyo del equipo médico, permitió concretar el proyecto del nuevo hospital. El 13 de octubre de 1940 se colocó la Primera Piedra del futuro edificio, en una ceremonia que contó con la presencia del Ministro de Salubridad, doctor Salvador Allende, y diversas autoridades civiles y eclesiásticas.

Las obras se iniciaron formalmente el 22 de diciembre de 1945 con la colocación de la Primera Palada de Concreto, bajo el gobierno del Presidente Juan Antonio Ríos. Tras nueve años de trabajos, el nuevo Hospital de Viña del Mar fue inaugurado el 18 de diciembre de 1954. Si bien el proyecto original fue modificado y redujo su capacidad a 400 camas, el nuevo edificio representó un salto cualitativo para la atención de salud en la ciudad.

Consolidación institucional y sistema nacional de salud (1955–1980)

La creación del Servicio Nacional de Salud (SNS) en 1952 transformó profundamente el sistema sanitario chileno. El Hospital de Viña del Mar, inaugurado en 1954, debió adaptarse rápidamente a esta nueva estructura, enfrentando un aumento significativo de la demanda asistencial y limitaciones de espacio físico.

El Dr. Gustavo Fricke permaneció como Director hasta 1958 y, posteriormente, ocupó el cargo de Director General del SNS entre 1959 y 1963. Tras su fallecimiento en 1968, el hospital pasó a llevar oficialmente su nombre el 2 de octubre de 1969, en reconocimiento a su legado.

Durante las décadas siguientes, bajo la dirección de médicos como Rafael Lorca Ortiz y Ricardo Montero Letelier, el hospital enfrentó importantes desafíos financieros y estructurales, manteniendo su rol central en la red asistencial regional.

En 1980, con la creación del Sistema Nacional de Servicios de Salud, el Hospital Dr. Gustavo Fricke pasó a ser el Hospital Base del Servicio de Salud Viña del Mar–Quillota, consolidando su carácter de establecimiento de referencia.

Modernización, ampliaciones y alta complejidad (1980–1993)

A partir de la década de 1980, el hospital inició un proceso sostenido de ampliación y modernización. Se crearon nuevos servicios clínicos, se fortalecieron las unidades de apoyo y se avanzó en la implementación de prestaciones de alta complejidad.

Un hito fundamental fue la inauguración, el 26 de octubre de 1991, de una importante ampliación del hospital, en presencia del Presidente de la República Patricio Aylwin Azócar y del Ministro de Salud Jorge Jiménez de la Jara. Esta obra permitió la creación de la nueva Unidad de Emergencia Adultos, la Unidad de Emergencia Gineco-Obstétrica, una Residencia Médica, una Central de Esterilización, servicios de hospitalización con 110 camas, 12 pabellones quirúrgicos y Unidades de Cuidados Intensivos.

Posteriormente, el 16 de julio de 1993, se inauguraron las nuevas dependencias de la Unidad de Emergencia Infantil, con una inversión de 150 millones de pesos y una superficie de 668 m², fortaleciendo la atención pediátrica especializada.