- La instancia tiene por objetivo que quienes proveen atención a las personas que atraviesan la mencionada condición de salud, cuenten con mayores herramientas psicológicas y de autocuidado personal, para así obtener una mejor calidad de vida en una situación que suele generar problemas asociados al estrés para quienes están a cargo.
Gran participación tuvo una nueva versión del taller para cuidadores de personas con demencia, actividad ejecutada por el Departamento de Demencia del Hospital Dr. Gustavo Fricke y cuya expositora es la Dra. María Loreto Orrego, neuróloga. La instancia, llevada a cabo en la antigua biblioteca del recinto de salud, reunió a alrededor de 20 asistentes, en su mayoría mujeres, que actualmente se encuentran al cuidado de algún familiar o persona cercana con demencia, lo que suele generar dificultades de salud para quien está a cargo de esta tarea.
“Nosotros hacemos estos talleres que son destinados a los cuidadores de pacientes con demencia. En realidad, es un taller de autocuidado, es como un regaloneo al cuidador. Y es superimportante, cada vez que uno ve un paciente con demencia, en realidad son dos pacientes. Nosotros llamamos la díada, porque son dos, es el paciente con demencia y el cuidador del paciente”, explica la neuróloga Orrego.
Según explica la médico especialista y relatora de las clases, esto provoca que, habitualmente, el cuidador posterga su vida para entregarse a asistir a la persona que lo necesita, en este caso, quien atraviesa por demencia. “Esto es superimportante, porque aquí le damos varias herramientas. Les enseñamos a cómo manejar los trastornos conductuales de la demencia, pero también les enseñamos a cómo cuidarse ellos, a cómo a aprender a desacelerar, a reaccionar frente a ciertas conductas que pueden tener los pacientes. Y eso es muy importante, porque cuando el cuidador está bien, el paciente también lo está”, explica Orrego.

El taller posee una base lectiva relacionada con la atención plena, concepto enlazado con técnicas de meditación y mindfulness, sin embargo, el curso abarca distintos tópicos, tales como, el concepto mismo de la demencia, los trastornos psicológicos conductuales asociados a esta, “pero también hablamos de compasión, gratitud y felicidad. Entonces, es bien completo y es muy bonito para el crecimiento personal. Les ayuda, damos herramientas y ellos se van supercontentos, la verdad. Ha sido una buena experiencia”, termina por contar la Doctora.
“ESTAS CLASES A MÍ ME HACEN FELIZ”
Estos talleres permiten conocer las historias y trasfondos de los cuidadores. Una de estas personas es Leonor Milovatz Cortéz de 68 años de edad y vecina de Quilpué, quien se encuentra al cuidado de su esposo que sufre Alzheimer, situación que la ha llevado a escribir y donde encuentra solaz.
Respecto al curso, Leonor manifestó que es “bueno que las demás personas vengan al taller. A la comunidad le hace mucha falta, porque también carecemos de empatía hoy en día, (…) estas clases a mí me hacen feliz”.
Otro de los testimonios es Rosa Tabilo, quien trabaja de hecho en el Hospital Fricke, específicamente en el área de Cirugia Cardiovascular y que hoy en día provee los cuidados para su madre de 90 años, persona de tercera edad hipoacúsica y que en palabras de doña Rosa es “una persona autoritaria y dependiente. La cabeza ya no la tiene bien y el estar todos los días tratando con ella, genera, lógicamente, un estrés”.

Los ejercicios y las enseñanzas del curso, según cuenta ella, le han sido bastante útiles porque le ayudaron a distenderse: “creo que fue totalmente positivo para mí. Rescato y valoro mucho el tema de sacarme del circuito donde venía y traerme a la realidad; aprender a valorar lo que es el aire, lo que tengo alrededor, que muchas veces uno se levanta y no lo valora de la misma situación. Así que considero totalmente positivo. Estoy esperando el segundo taller con ansias”.
FUTUROS TALLERES
El Hospital Dr. Gustavo Fricke lleva adelante dos talleres anuales realizados junto al equipo de Participación Social. Se trata de cursos destinados a un público de cuidadores más amplio o genérico, por ejemplo, incluyendo a quienes proveen atención a personas que están en tratamiento oncológico o que se encuentran con algún tipo de situación de salud mental. Estos se suelen realizar hacia el último trimestre del año.

